Durante años supimos responder sin dudar a la pregunta:
“¿A qué te dedicas?”
Nuestra identidad estaba clara.
Profesión. Cargo. Responsabilidades. Agenda llena.
Éramos necesarias. Resolutivos. Referentes.
Pero llega un momento —antes o después de la jubilación— en que esa respuesta ya no nos define igual.
Y entonces aparece una pregunta más profunda:
¿Quién soy ahora?
No es una crisis. Es una transición.
Y toda transición necesita luz.
El faro interior: lo que no cambia cuando todo cambia.
Un faro no corre detrás de los barcos.
No compite.
No grita.
Permanece. Ilumina. Orienta.
En la transición hacia la jubilación ocurre algo parecido.
El entorno cambia: horarios, rol profesional, reconocimiento externo.
Pero lo que realmente sostiene esta nueva etapa no está fuera.
Está dentro.
Experiencia.
Valores.
Capacidad de aportar.
Deseos postergados.
Sabiduría acumulada.
El problema no es perder el trabajo.
El verdadero desafío es no haber preparado la identidad más allá del cargo.
✨ Pepita de oro:
No somos lo que hacíamos.
Somos la conciencia con la que lo hacíamos.
El “Ikigai +55” sin guirigay : una brújula serena, no una revolución.
Se habla mucho de propósito.
Pero después de los 55 no se trata de reinventarse de forma dramática.
No se trata de alinear con madurez las cuatro dimensiones clásicas del famosos Ikigai:
- Lo que sabes hacer (experiencia real).
- Lo que ahora disfrutas (no lo que disfrutabas a los 40).
- Lo que aporta valor a otros.
- Lo que puede darte estabilidad —emocional o económica— si así lo deseas.
Sino de darle un toque más disruptivo y más real a lo que realmente tiene sentido para ti ahora:
- Lo que el mundo necesita hoy (y que tú puedes dar).
- Lo que te apasiona (y que postergaste por el cargo).
- Lo que te hace sentir útil y vivo.
Y simplemente hazlo jugando contigo, sin stress, ya que intentar que me guste algo, que además se me de bien, que me den buen dinero y que encima sea bueno para el mundo es casi un mito… dale ese toque disruptivo y quédate con lo que resuena contigo en esta etapa de tu vida.
No es euforia.
Es claridad.
✨ Chispa de luz:
El propósito no siempre llega como una gran revelación.
A veces empieza como una conversación honesta contigo misma.
Las fases no son el problema. El silencio sí.
La transición hacia la jubilación suele atravesar etapas naturales:
- Euforia inicial.
- Desorientación.
- Búsqueda.
- Redefinición.
No hay nada patológico en ello.
Lo que genera malestar no es pasar por estas fases.
Es hacerlo en soledad, creyendo que “solo me pasa a mí”.
✨ Pepita de oro:
Preparar la jubilación no es organizar el tiempo libre.
Es fortalecer la identidad que sostendrá los próximos 20 o 30 años.
La esperanza de vida aumenta.
La pregunta es: ¿estamos preparando también nuestra solidez interior?
Tres preguntas que iluminan más que cualquier plan.
No necesitas diseñar los próximos veinte años hoy.
Necesitas claridad para el siguiente paso.
Te propongo tres preguntas sencillas para comenzar:
- ¿Qué parte de mi identidad profesional quiero conservar?
- ¿Qué parte puedo soltar sin culpa?
- Si nadie me juzgara, ¿qué probaría durante los próximos dos años?
Escríbelas. Respóndelas sin prisa.
✨ Chispa de conciencia:
No necesitas empezar de cero.
Necesitas empezar desde ti.
La razón por la que saltar de la cama.
Hay una pregunta silenciosa que aparece cuando el ruido baja:
¿Para qué me levanto ahora?
No es tristeza.
Es espacio.
Y el espacio, si no se llena con conciencia, se llena con duda.
Redefinir la identidad después de los 55 no significa hacer más cosas.
Significa hacerlas desde un lugar elegido.
Aportar.
Aprender.
Compartir.
Crear ingresos si se desea.
O simplemente vivir con sentido.
✨ Pepita final:
Vivir más años no garantiza vivir mejor.
Diseñarlo con intención sí marca la diferencia.
Preparar la jubilación es un acto de respeto hacia tu futuro.
Durante décadas te preparaste profesionalmente.
Te formaste. Te adaptaste. Evolucionaste.
¿No merece la próxima etapa el mismo nivel de conciencia?
En los procesos de acompañamiento que realizo, trabajamos precisamente esto:
claridad interior antes que decisiones externas.
- Propósito antes que actividad.
- Solidez antes que movimiento.
Porque la jubilación no es el final de la productividad.
Es el inicio de una etapa que puede ser la más libre, lúcida y auténtica de tu vida.
Y toda etapa importante merece su propio faro.
🔦Si este artículo ha encendido alguna pregunta en ti, quizá sea el momento de dar un pequeño paso más.
He creado una guía gratuita:
“Mi Vida +55 · 12 Pasos para Entrenar tu Mentalidad”.
“Si quieres profundizar, aquí tienes el cuaderno completo”.👉
No es un manual de productividad.
Es una serie de preguntas y reflexiones para ayudarte a iluminar tu próxima etapa con más claridad y solidez interior.
Toda transición necesita un faro🔦.
Y a veces, ese faro empieza por una pregunta bien formulada.
